Anágena
Fase de crecimiento activo: el cabello se desarrolla y la densidad visible aumenta.
La DHT (dihidrotestosterona) es un metabolito producido naturalmente por el organismo. No es “mala” en sí misma: también contribuye a la caída del cabello que ha llegado al final de su ciclo. El problema aparece cuando el folículo es demasiado sensible o cuando la DHT está presente en cantidad excesiva: entonces acelera la miniaturización y puede interrumpir el ciclo de crecimiento.
Cada folículo atraviesa tres fases: crecimiento, transición y reposo. Es un proceso normal: el cabello crece, luego cae cuando llega al final de su ciclo y es sustituido por cabello nuevo.
Fase de crecimiento activo: el cabello se desarrolla y la densidad visible aumenta.
Fase de transición: el folículo ralentiza su actividad y se prepara para la renovación.
Fase de reposo y caída: el cabello que ha llegado al final del ciclo deja lugar a uno nuevo.
Estas fases también están reguladas por señales producidas en el folículo: la ESTRONA (que apoya el crecimiento) y la DHT (que favorece la renovación del cabello que ha llegado al final del ciclo). En condiciones normales, estos elementos están en equilibrio.
La caída del cabello es un proceso lento y progresivo. La DHT se une a los receptores androgénicos de ciertos folículos genéticamente predispuestos y altera progresivamente su funcionamiento.
Esto provoca una miniaturización: el folículo sigue produciendo cabello, pero en cada ciclo este se vuelve más fino, más corto y menos pigmentado.
No esperes
Si el bulbo se atrofia por completo, podría dejar de ser recuperable. Actuar lo antes posible puede marcar la diferencia.
El papel de la DHT en la alopecia androgenética se conoce desde hace años en el ámbito médico: no se trata de una teoría comercial. La verdadera pregunta es esta: si la causa es conocida, ¿por qué siguen existiendo productos que no actúan sobre este mecanismo?
Hoy en día, los tres enfoques más conocidos en medicina son los siguientes: uno actúa sobre la DHT, otro prolonga la fase de crecimiento y el tercero redistribuye los folículos.
Actúa sobre la DHT. Es reconocida por su eficacia, pero puede provocar efectos no deseados.
Actúa desde el exterior prolongando la fase anágena. Este enfoque también puede presentar límites en algunas personas.
Redistribuye los folículos, pero no trata la causa de la miniaturización.
Hemos estudiado activos cuya acción anti-DHT y apoyo de la fase anágena están respaldados por datos, para desarrollar una fórmula completa y no invasiva.
En caso de alopecia androgenética, la DHT sigue produciéndose. Por eso, una vez obtenido el resultado, el objetivo no es interrumpir el tratamiento, sino mantener los resultados en el tiempo.
Después de la fase intensiva, es posible reducir el número de aplicaciones semanales, manteniendo al mismo tiempo un uso regular.
En el hombre, la DHT suele desempeñar un papel central. En la mujer, en cambio, la pérdida de densidad puede deberse a mecanismos diferentes, a veces relacionados con una disminución de la actividad de la estrona a nivel del folículo.